Naming de automóviles

 En Marketing

bmw-serie7-novedades-p-1-300x199

La comunicación en el mercado de automóviles lleva muchas décadas siendo un gran barullo que abarca muchos medios publicitarios que van desde los spot más caros del año a carteles de grandes dimensiones, pasando por cuñas, acciones no convencionales e Internet. En realidad, todos los aspectos de este mercado son un gran barullo, hay también un alto volumen de marcas diferenciadas por calidad, diseño, precio y otros atributos que se dirigen a segmentos de público concretos que valoran alguno de estos atributos. Además de las marcas, también hay modelos con valores intrinsecos diferenciados asociados a si mismos y también motores, ediciones especiales, accesorios… Un sin fin de posibilidades para el cliente, pero a la vez un caos sino se intenta organizar en la mente del consumidor.

Si yo a usted le propongo que me nombre la primera firma automovilista que se le pase por la cabeza asociada a esta relación de números: 209, 102, 503, 604… ¿cúal es?, seguramente se trata de Peugeot.

Con este ejemplo pretendo destacar la función diferenciadora y organizativa de las siglas y números que conforman las gamas al amparo de una misma firma.

Peugeot optó por denominar a sus modelos utilizando números con un cero en medio, lo que reduce las opciones a tan solo la primera decena de las primeras 5 centenas (sin contar la primera).

Mercedes optó por las letras, A, B, C, E, S e innumerables combinaciones posteriores de éstas.

BMW se lanzó a la conquista de los números: 1, 3, 5, 6, 7, 8 etc.

Audi combinó las opciones de las anteriores marcas Premium con su A1, A2, A3, A4, A5, A6, A8…

Esto crea paradojas y curiosidades, porque cuando tu dudas entre adquirir un A3 y su equivalente en BMW, el Serie 1, tu jerarquía mental, que se te ha inculcado desde pequeño y funciona inconscientemente, otorga mayor valor a los números superiores en temas de cantidad. BMW se defendió con su spot “números” alegando que el 1 es un número que tu debes elegir.

Siempre hay detractores del orden lógico y frío de los números, por eso hay marcas que conservan sus sentimentales nombres como Ibiza, Golf, Astra o Megane. Siempre habrá productos para todos. Y gente para todos los productos. Pero si detectan alguna necesidad escondida, diríjanse a toda velocidad a la oficina de patentes.

Imagen: diariomotor

Publicaciones recientes

Deja un comentario