Quince minutos (para hablar en público)

 En Cosas de las que aprender

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14:59, el cronómetro ha empezando a moverse. Tras meses de estudio e investigación ha llegado el momento de sintetizar en unas pocas palabras bien enlazadas todo tu trabajo. 14:41, miras los elegantes y claros dígitos de tu teléfono móvil, que no dejan de sucederse de forma irremediable, no los puedes detener ni acelerar, 15 minutos son 900 segundos, hablar demasiado poco o hablar demasiado, a secas, significan ausencia de trabajo o incapacidad de síntesis respectivamente. ¿Qué prefieres trasladar a tus jefes, al tribunal o a tu cliente?

Recuerdo esas sensaciones cuando presenté mi proyecto de fin de carrera, que era una investigación sobre la evolución de la imagen corporativa de una conocida marca de automóviles Premium.14:12. El cronógrafo se hallaba capitulado de manera ficticia, los distintos párrafos sabías, grosso modo, en que segundo debían empezar y terminar, era la única manera de ajustarse a los tiempos, a esa presión cronológica incesante.

Además de ajustarse al tiempo concedido y saber resumir tus horas de análisis y redacción. La imagen es un aspecto esencial. Amén de una apropiada vestimenta, es éxito garantizado utilizar un lenguaje no verbal acompasado con la voz que, lejos de ser exagerado, ponga énfasis en las palabras y aspectos más importantes de la presentación. También puedes añadir algo físico que acompañe tu exposición, como por ejemplo, un motivo decorativo asociado al tema expuesto. En mi caso, yo posé sobre el atril una minimalista escultura de un prototipo de la marca.

Por último, una gran sucesión de diapositivas, cargadas con imágenes que se ajusten al tempo, un fondo con un tono pastel y cortas frases con una tipografía legible y con un tamaño adecuado a la sala, a las pulgadas de la proyección y a las dioptrías de los receptores, será la guinda que nos aseguré, como mínimo, que la comunicación será efectiva. Por otro lado, la base de nuestro estudio, la posible aplicación práctica de nuestra iniciativa o la buena elección del eje creativo son factores externos de vital importancia que harán variar el éxito de la presentación. No olvidemos que la clave no es cómo comunicar, sino el qué.

 

Imagen: vdepascual

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